Monografías
Publicar | Monografías por Categorías | Directorio de Sitios | Software Educativo | Juegos Educativos | Cursos On-Line Gratis

 

Adquisición de automotores parte 3 - Monografía



 
DESCARGA ESTA MONOGRAFÍA EN TU PC
Esta monografía en formato html para que puedas guardarla en tu pc e imprimirla.



Vínculo Patrocinado




Aquí te dejamos la descarga gratuita
Nota: para poder abrir archivos html solo necesitas tener instalado internet explorer u otro navegador web.




13)La Prescripción adquisitiva de automotores



Buena fe y prescripción adquisitiva de automotores



El decreto ley 6582/58 que reformado por ley 22977 (T.O.del dec.1114/97) legisla sobre dominio y Registro de Automotores, menciona repetidamente el término “buena fe”, sin definirlo expresamente. En su artículo segundo establece que la inscripción de buena fe de un automotor en el Registro confiere al titular de la misma propiedad del vehículo y el poder de repeler cualquier acción de reivindicación, si el automotor no hubiese sido hurtado o robado. El artículo tercero expresa que si el automotor hubiese sido hurtado o robado, el propietario podrá reivindicarlo contra quién lo tuviese inscripto a su nombre, debiendo resarcirlo de lo que hubiese abonado si la inscripción fuera de buena fe y conforme a las normas establecidas por este decreto / ley. Por fin el artículo cuarto dispone que el que tuviese inscripto a su nombre y de buena fe un automotor hurtado o robado, podrá repeler la acción reivindicatoria transcurridos tres años desde la fecha de la inscripción. Ya desde hace algunos años nuestros Tribunales dictaron distintos fallos decidiendo la improcedencia de la entrega de un automotor al tenedor que alega su buena fe pero que no ha inscripto el automotor a su nombre disponiendo solamente de la documentación y de un recibo de venta del anterior poseedor. Estos fallos reconocen como antecedente una resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación del año 1989, que aceptaba la existencia de un modus operandi delictivo consistente en efectuar denuncias falsas de estafas cometidas mediante la venta de vehículos sustraídos, para luego solicitar la tenencia de los mismos a los Jueces.

De esta manera y valga la paradoja, se da la situación que quien ha adquirido de buena fe un automóvil usado de quién no es su titular, no puede alegar dicha buena fe ante la justicia si resulta que el automotor fue robado, o aunque no lo fuera, existe alguna discrepancia en su documentación, o en el grabado de su motor o carrocería. El tema se vincula estrechamente con la prescripción adquisitiva de automotores, ya que aunque este poseedor del automóvil, que por no habérselo adquirido al titular se encuentre imposibilitado de transferirlo a su nombre, más aún cuando el vehículo no hubiese sido objeto de delito alguno, debe tener algún recurso legal para que con el paso del tiempo pueda convertirse en cabal propietario del mismo. Si la prescripción adquisitiva existe para todos los bienes, también debe existir para los automotores.

En efecto, aún cuando el automóvil haya sido robado o perdido el Código Civil en su Art.4016 bis, autoriza su prescripción en caso de posesión de buena fe, en el plazo de dos años. Claro está que si no hay buena fe sin inscripción, nos encontramos en que está en peor situación quien no ha podido inscribir a su nombre un automóvil adquirido realmente, que quién compró un automóvil robado y lo pudo inscribir a su nombre. Con el actual sistema legal, que evidentemente sufre de un vacío, sólo cabe concluir que para adquirir por prescripción un automóvil adquirido sin que la transferencia pueda realizarse, deben transcurrir veinte años, plazo residual de la prescripción adquisitiva previsto por el Código Civil en su Art.4016. Es más que evidente que la actual situación legal es insuficiente para resolver los problemas del comercio automotor, por lo cual se impone una nueva solución legal que contemple la situación de aquellos adquirentes de automotores que no han podido transferir los mismos a su nombre por distintas circunstancias, sobre todo cuando no ha habido delito alguno del que haya sido objeto dicho vehículo. Por último, debe también contemplarse el caso de los adquirentes de vehículos robados, o que contienen motores o carrocerías que difieren de sus originales, en aquellos casos en que no se les pueda imputar la comisión de delito alguno, y cuando no se ha planteado durante el plazo legal acción alguna de reivindicación por parte del titular o de la Compañía de Seguros respectiva.

13.1) Usucapión o la influencia del transcurso del tiempo en el derecho de propiedad



“El artículo 1 del decreto / ley 6582/58 que indica la forma de acreditar la propiedad de un automotor, no excluye otras formas de adquisición, como por ejemplo la usucapión. Lo contrario aparejaría, en ciertos casos la inutilización y exclusión del trafico comercial del vehículo , sin justa razón ”
La usucapión es según la definición dada en el libro derechos reales de los doctores Papaño, Kiper, Dillon, Causse “…el instituto mediante el cual  el poseedor adquiere el derecho real que corresponde a su relación con la cosa, por la continuación de la posesión durante todo el tiempo fijado por la ley. Es decir que si los actos posesorios, por todo el término legal , fueron hechos  con la intención de someter la cosa al ejercicio del derecho de propiedad”  . La usucapión aparece en el código civil en el artículo 2524 como unos de los modo de adquirir la propiedad  y finalmente la define en el  artículo 1948: “La prescripción para adquirir, es un derecho por el cuál el poseedor de una cosa inmueble adquiere la propiedad de ella por la continuación de la posesión, durante el tiempo fijado por la ley”.

13.2) Elementos de la usucapión



Los elementos de la usucapión se desprenden del artículo anteriormente enunciado y del 4016, son los siguientes:

a) Un sujeto apto para prescribir.
b) El objeto de prescripción.
c) La posesión a título de dueño.
d) El plazo legal.

13.3) Sujeto apto para prescribir


Lo define con exactitud el artículo 3950 del código civil “…todos lo que pueden adquirir pueden prescribir”.

13.4) El objeto de prescripción.



Lo define el artículo 3952 del código civil “…pueden prescribirse todas las cosas cuyo dominio o posesión puede ser objeto de una adquisición”. Para el caso que nos aboca será un automotor, es decir, según la definición dada al principio, una cosa material de carácter mueble registrable, de la que se pretende adquirir la propiedad.

13.5). La posesión a titulo de dueño.


Implica que durante la posesión, el titular de esta haya hecho sobre la cosa actos de dueño, léase pago de impuestos que la grava, mejoras, etc.
Y que durante la misma el poseedor deba tener la cosa bajo su poder con animus domini. A su vez la posesión debe ser a los efectos de lograr la prescripción adquisitiva, que se intenta :

a) Pública:



Al respecto nos ilustra un fallo: “El apoderamiento con ánimo de dueño orientado hacia una prescripción adquisitiva de un bien ajeno, debe trascender con la publicidad prevista por los Art. 2478, 2479, y 2480 del código civil. Es aleccionadora en el sentido expresado la nota del codificador al Art. 2479 del código civil, en cuanto se refiere a las condiciones de la publicidad que el mismo requiere en el sentido de que el propietario haya podido conocer la posesión con el alcance pretendido”  .

b) Inequívoca:



La característica del ejercicio de la posesión por el sujeto en su comportamiento debe ser de manera clara y terminante.

c) Pacífica:


Al respecto los artículos 3959 y 2478 dicen: “La prescripción de cosas poseídas por fuerza o por violencia, no comienza sino desde el día en que se hubiere purgado el vicio de la posesión”, a su tiempo el 2478 dice: “Para que la posesión de acciones posesorias, debe haber sido adquirida sin violencia, y aunque no haya sido violenta en un principio no haber sido turbada durante el años en que se adquirió  por violencia reiteradas ”

13.6) El plazo legal:


Cumplir el plazo legal que dicta la ley para cada caso en particular, 10 años para los inmuebles con vicios en su titulo, 20 para los poseedores de mala fe o con vicios insubsanables. Pero mas allá de lo ateniente a los inmuebles la carga de probar a partir de cuando es poseedor de la cosa con ánimo de apropiársela es de quién intenta la acción, para los casos en que medió algún titulo entre el transmitente y adquirente, eso favorece una presunción de fecha cierta. En la nota al articulo 2481 dice que la posesión debe ser constante en sus actos.


13.7) Normas procesales



El proceso judicial de usucapión que deberá encarar el poseedor será entablado contra el propietario que figura como titular en el expediente del vehículo, que figura en el Registro de la Propiedad Automotor y de no poder ser este individualizado con precisión se procederá de la forma que el Código Procesal señala para la citación de personas con domicilio desconocido, este es un requisito muy importante a cumplir y el tipo de proceso que se encara es de tipo sumario, por este motivo corresponde desde su presentación acompañar toda la prueba documental y ofrecer la totalidad de su prueba con la iniciación de la demanda o previo a la notificación de la misma.

13.8) Medios de prueba



Puede ofrecerse todo tipo de medio de prueba como por ejemplo en la prueba documental, el pago de patentes, multas o pólizas de seguro.

Prueba pericial:


Podrá corroborar la antigüedad de las mejoras realizadas en el automotor.

La prueba informativa: 



Se podría pedir respecto de representaciones realizadas en relación con el vehículo en oficinas públicas, por ejemplo, informes policiales sobre actuación en accidentes.

La prueba testimonial:



Que si bien es muy importante no es decisiva y por sí misma no alcanza,  pero la aportación de testigos o de personas asiduas a la actividad automotriz.

La absolución de posiciones:


Por parte del demandado que es obligada y por lo general no comparece a derecho por lo que da muestra clara de su desinterés por la cosa.


13.9) Sentencia judicial



La sentencia que declara realizada la prescripción adquisitiva del automotor servirá al usucapiente de título suficiente para efectuar la inscripción en el Registro que  tendrá la misma características de una inscripción originaria es decir como si el vehículo se inscribiera por primera vez, debiendo cancelarse la matrícula anterior y abrirse una nueva, aunque con una nota de referencia. Cancelada la vieja matrícula trae como consecuencia inevitable la cancelación de todos los gravámenes y embargos que allí estuvieran inscriptos, pues la usucapión concede al prescriviente la propiedad libre de cualquier traba.
Reunidos los presupuestos que establece la ley, el juez dictará una sentencia en la que ordenará la inscripción a nombre del usucapiente del vehículo en cuestión. En la misma librará un oficio al Encargado del Registro de la Propiedad Automotor donde esté radicado el legajo del vehículo, en el mismo luego de identificar los autos y el juzgado interviniente, solicitará que se proceda a la inscripción del rodado sin mas trámite. Al respecto el doctor Ghersi en su libro Juicio de automotores nos provee de un ejemplo, es un modelo tipo aceptado genéricamente en los registros sectoriales.

“Al señor encargado del Registro Nacional de la Propiedad Automotor sectorial Número ——
Tengo el agrado de dirigirme a usted en los autos caratulados ——————–que tramitan ante el juzgado número —– a cargo del doctor ———- secretaría —-a mi cargo, a fin de solicitarle que proceda a inscribir a nombre del señor ————(datos  personales completos ); el automotor dominio ——–  motor numero ——-chasis numero ———— que se encontraba a nombre de  ———————————según consta en el registro a su cargo. Así como también deberá expedir nuevo título y cédula a nombre del designado en primer término, tal como lo ordena la sentencia dictada en autos, que transcribo en su parte pertinente, cuyo testimonio acompaño a efectos de su incorporación al legajo pertinente

Saludo al señor encargado muy atte.

A su tiempo el Registro previamente a proceder a ejecutar la orden impartida por el juez verifica la veracidad del oficio que recibe, lo hace de la siguiente forma según el decreto 388/85.


CONSTATACION DE ORDENES JUDICIALES



Previo a la toma de razón de todo trámite registral, derivado de una orden judicial o de un instrumento emanado de una autoridad administrativa con facultades suficientes, que implique la inscripción inicial, o modificación de la titularidad o de las condiciones de dominio de un automotor (transferencia, traba o levantamiento de embargos, de inhibiciones u otras medidas, cancelación de prenda por orden judicial, etc.) deberá CONSTATARSE la real existencia de la orden.
En caso de órdenes de inscripción emanadas por autoridad judicial o administrativa con facultades suficientes, instrumentada por oficios, certificados o testimonio, el Encargado del Registro, por si, o por uno de sus dependientes y bajo exclusiva responsabilidad del Encargado, constatará su libramiento directamente ante el juzgado interviniente, si este tuviere asiento en la misma localidad del Registro.
En el caso que la orden judicial hubiera sido emanada por autoridad con asiento en una localidad distinta a la del Registro,  el Registro remitirá por correo privado el original y copia del oficio al Registro correspondiente por jurisdicción.
-    Las constataciones deberán realizarse dentro de los 3 DÍAS hábiles siguientes a su recepción. Una vez efectuada la constatación, se tomará razón del trámite.


14) Segunda acotación al margen


Y hasta acá se definió la usucapión, sus requisitos, extraídos y adaptados desde los bienes inmuebles a los bienes muebles registrables, los requisitos tanto de hecho como los legales. Las características de la cosa y de quién intenta la acción. Es necesario aclarar que al respecto hay un gran cantidad de doctrina que se opone a la usucapión o prescripción adquisitiva de bienes muebles registrables. Pues ateniéndose a la letra de la ley en forma férrea sostienen que uno de los requisitos necesarios para que se pueda invocar el artículo 4016 bis es la buena fe pero a su tiempo uno de los requisitos de la buena fe es que haya inscripción  del vehículo a nombre de quien intenta la acción. Si bien suena un poco extraño la ley dice eso, de esta forma, resulta casi imposible que una persona intente una acción de usucapión para un automotor sobre el cual detenta la titularidad. Y si lo hiciera se pondría de manifiesto su conocimiento de que la cosa esta viciada en algún grado, lo que como consecuencia lógica hace dudar de su buena fe, aún con la inscripción ya realizada. Entonces lo que cabe pensar es que el articulo 4016 bis se podrá invocar como defensa a una acción de reivindicación del dueño anterior desposeído. Pero dejando de lado las simplicidades de quiénes se oponen ¿qué  cabe pensar sobre la usucapión automotor de la persona que detenta la posesión y tiene buena fe pero no ha logrado aún la inscripción?
Pero antes de adentrarnos en la cuestión principal base de este trabajo es necesario ilustrarnos sobre las distintas aristas que puede tomar la cuestión y que van mas allá de si se puede o no usucapir automóviles. Son las siguientes:
Cosas muebles no registrables - poseedor de buena fe: En este caso el plazo de prescripción será de tres años y se aplica el articulo 4016 bis.

Cosas muebles no registrables - poseedor de mala fe: Parte de la doctrina de la que ya hablamos con anterioridad sostiene que no se puede adquirir jamás por prescripción aunque sería aplicable en principio la prescripción larga de 20 años.
Cosas muebles registrables - poseedor de buena fe: el plazo de prescripción será de dos años por aplicación del artículo 4016 bis del código civil. Este plazo debe computarse a partir del momento de la inscripción, pues la publicidad es lo que justificaría la reducción del tiempo. A esto debe agregarse que en materia de automotores la inscripción es constitutiva como ya se vio con anterioridad, y en consecuencia el poseedor que no ha podido lograr la inscripción a su favor de ninguna manera puede aducir buena fe.
Cosas muebles registrable - no registradas: Es aquí donde queremos llegar y es dónde cabría quizás la opción de usucapir “contra tabulas”, es decir, ir contra quién detenta la titularidad del bien en el Registro del Automotor. Debe tenerse en cuenta que el poseedor tiene una cosa que no es robada ni perdida pero de la cual tampoco es el titular registral. Como ejemplo de un caso dónde cabría la posibilidad de usucapir contra tabulas es la siguiente situación:

“Una persona adquiere un automotor, no de su titular (agregado cultural de la embajada de Brasil en nuestro país) sino de una persona a la cuál el titular, previo volver a su país de origen en forma definitiva, dejó mandato expreso y poder particular de disposición del bien. El problema surge a raíz de que la compra se pactó mediante el pago en tres cheques, a lo que el mandatario sólo realizó el consabido boleto de compra - venta, en el mismo el mandatario se comprometía a hacer la entrega y firma de la documentación una vez cobrada la totalidad de los cheques. Lo que ocurrió es que una vez cobrados los dos primeros cheques el mandatario falleció, por su parte el adquirente luego de infructuosas búsquedas del titular (en Brasil) inicia una prescripción adquisitiva basándose en el 4016 bis.  A su tiempo el juez si bien declaró improcedente el pedido de adquisición por prescripción del dominio del automotor basándose en la norma “iura novit curia”, siguió razonando la cuestión, terminó fallando a favor del actor de la siguiente manera: ¨En consecuencia fallo condenando al demandado para que en el plazo de 10 días cumpla con el trámite de transferencia de dominio del automotor de autos a favor del actor, bajo apercibimiento de que si no lo hiciera el Tribunal la ordenara directamente. Con costas al vencido. Difiérase la regulación de honorarios para su oportunidad¨” .

14.1) Prescripción adquisitiva de automotores robados o perdidos (mellizos, gemelos)



Es indispensable en esta instancia lo ateniente a los automotores que son mellizos. Un automotor de los llamados mellizos no es otra cosa que un vehículo que si bien posee chapa patente, número de motor, número de carrocería, cédula de identificación y título de propiedad, estos son de un automotor igual respecto a la marca y modelo pero no del que los exhibe. Es decir que con un mismo número de chapa, patente, etc, están circulando dos automotores. Al respecto y ante un pedido de informe en el Registro del Automotor dicho vehículo no registra ningún inconveniente (embargo, prenda, inhibición, etc.), el problema surge a la hora de realizar la verificación policial que es donde se constata que la numeración que exhibe el vehículo tanto sea en el motor como en su carrocería sea la misma que figura en el legajo del Registro del Automotor y en la documentación que acompaña al vehículo (cédula y título). Este etapa es crucial puesto que si el automotor supera la pericia su adquirente podrá inscribir  la compra en el Registro del Automotor y lograda la inscripción ya se vio con anterioridad que su buena fe se presume y por lo tanto, de ser, como de hecho lo es, el automotor robado comenzará a correrle el plazo de tres años para que le sea inoponible reivindicación del dueño desposeído. La verificación policial es obligatoria para todos los automotores que se intenten transferir modelo 1985 en adelante, el decreto reglamentario 335/88 así lo explica:

Artículo 6º. “La verificación física del automotor se ordenará practicar en forma previa a la inscripción cuando así lo solicitare cualesquiera de las partes:

- cuando se tratare de la inscripción inicial de automotores armados fuera de fábrica,
- cuando mediare denuncia de robo ó hurto;
- cuando se hubiese comunicado un siniestro que haya alterado sustancialmente las características individualizantes del automotor y en los demás casos que así lo establezca la Dirección Nacional.

Si como consecuencia de la verificación practicada al automotor, la identificación del motor ó del chasis apareciese adulterada, el Encargado del Registro Seccional denegará la inscripción y comunicará la situación a la autoridad policial del lugar.
En el caso de que resultare dudosa la numeración y, no obstante se resolviera proceder a la inscripción, se dejará constancia de ello en el título y en la Hoja del Registro, mediante la siguiente leyenda: “Inscripto con numeración dudosa. Conste a los fines de la posterior calificación de la buena fe de la inscripción (artículos 2º, 3º y 4º) y concordantes del decreto-ley”.
La Dirección Nacional determinará los lugares y personas autorizadas para llevar a cabo la verificación de los automotores, y acordará con ellos los aranceles que podrán percibir por ése servicio de la Dirección Nacional, ó en forma directa de los usuarios, según lo que estipule.”

El caso que nos avoca es el del vehículo que no supera la verificación policial y que por ese motivo queda secuestrado. Este tipo de casos posee un problema insubsanable, a los efectos de la usucapión automotor tanto sea la que exige la ley, es decir la inscripción, como la que se intenta obtener en este trabajo sin inscripción.
Esto es así porque al tener el automotor adulterada la numeración tanto sea de motor como de carrocería no es posible hallar quién es el titular registral del vehículo. En los últimos tiempos (finales del año 2005) se esta trabajando con un nuevo método de revenido químico que podría según los primeros estudios sobre el caso, debelar cuales eran los números antes de ser adulterado, pero esta técnica no tiene todavía gran difusión. Ante la imposibilidad de identificación del titular registral no se tiene contra quién dirigir la demanda, y tampoco lo es el Estado, como ocurre en el régimen inmueble. Esto lo es en función del carácter constitutivo que tiene la inscripción inicial, al respecto dice Omar Díaz Solimine “…dado que el juicio de usucapión de naturaleza contenciosa, resulta indispensable dirigir la demanda contra el titular registral, pues la sentencia que deberá inscribirse en el Registro hará cosa juzgada material. En el caso de los automotores dada su calidad de mueble registrable, de no tener individualizado al demandado el supuesto analizado carece de legitimado pasivo, o que es lo mismo, no tiene  legítimo contradictor. Desde ya me adelanto a señalar la improcedencia de la citación por edictos que, como se sabe, procede cuando se tratare de personas inciertas o cuyo domicilio se desconoce (artículo 145 CPCN). El primer supuesto, personas inciertas, debe ser descartado por la falsedad de los datos objeto de la publicación. En efecto, si ya de por si la publicación de edictos constituye una ficción legal y una formalidad para dar visos de realidad, con la remota posibilidad de que el citado concurra a estar a derecho; esa mínima situación de legalidad que tiene por objeto permitir al defensor de ausentes ejercer la defensa de aquel es inexistente pues se estarían dando a conocer números de motor y chasis adulterados que no fueron los estampados por el fabricante y un número de patente falso por no haber sido otorgado por el Registro. Por lo que se estaría legitimando un acto antijurídico pues el verdadero titular no tendría la remota posibilidad de plantear una contradicción alguna de mejor derecho con lo que se cumple el fin perseguido por la ley”.

14.3)   Una solución poco feliz



Dice Omar Díaz Solimine que sostiene que “…el juez no debe legalizar situaciones que puedan modificar el sistema instituido por quienes no adoptaron los recaudos exigidos por la legislación vigente en materia de automotores, debiendo tales adquirentes soportar las consecuencias de su accionar negligente” , a consecuencia de esto el autor antedicho propone autorizar la venta del automotor con numeración adulterada por partes. Lo que ocurre en la práctica es que los jueces hacen entregas provisorias e incluso definitivas de automotores, pero sólo a título de depositario judicial se basa la posesión. Amparándose en esta circunstancia se han intentado la inscripción en el Registro de la Propiedad Automotor y ante la negativa, el inicio de la prescripción adquisitiva. Pero, y volviendo a la solución propuesta con anterioridad se plantea una problemática mucho peor al problema a solucionar.  De autorizar la venta por partes de las unidades hoy en poder de meros depositarios judiciales, lo más probable que ocurra lo que aconteció en territorio de la Provincia de Buenos Aires, donde la misma fiscalía subastaba los automotores  denominados “no aptos para su patentamiento” y al sólo efecto de su venta por autopartes. En consecuencia, en la práctica es que con la documentación de un rodado “no apto para patentamiento” se vendía por partes no sólo ese rodado sino otros de similares características que eran sustraídos en el conurbano, y cómo desde su origen las únicas formas de individualización del automotor estaban adulteradas nada podía diferenciar el rodado que originalmente subastó la fiscalía de otro sustraído. Por este motivo es que la solución propuesta por el doctor Solimeni me parece no acertada para dar fin al problema de los autos mellizos. En realidad la solución más acorde no para solucionar el problema sino para evitar que acontezca en el futuro con las unidades que se comercialicen de ahora en más, sería que la fábrica reproduciera el número de carrocería y motor en varias partes de la unidad, es decir, el número de carrocería o chasis además de estar estampado en un sólo lugar debería estar también en otros como por ejemplo bajo el tapizado, debajo de las alfombras, sobre los parantes del techo, etc. De esta forma a la hora de adulterar la numeración haría falta adulterarla de muchos lugares al mismo tiempo, lo que seria además de extremadamente difícil también muy oneroso para quién se propone realizar tal maniobra delictiva. Los automotores mellizos que están hoy en día en manos de depositarios judiciales, que aún sin la autorización expresa del juez que la concedió, circulan por el país, al respecto se debe aclarar: la calidad de depositario judicial no implica que quién encabeza la obligación lo pueda utilizar puesto que dicho automotor no puede ser incorporado al parque automotor y además en concurso con ese problema aparece el de la responsabilidad ante un eventual daño a terceros donde se plantea una fuerte discusión respecto sobre quién pesa la responsabilidad. De este manera, la solución seria intimar a todos los depositarios judiciales de automotores con numeración adulterada a que entreguen las unidades y proceder luego a su desguase y reciclado basando esta afirmación en lo que sostiene el doctor Solimeni en el principio. La misma actitud debería llevarse a cabo con los demás automotores que si bien no están en manos de depositarios judiciales, si están secuestrados en los depósitos judiciales de todo el país.





Creative Commons License
Estos contenidos son Copyleft bajo una Licencia de Creative Commons.
Pueden ser distribuidos o reproducidos, mencionando su autor.
Siempre que no sea para un uso económico o comercial.
No se pueden alterar o transformar, para generar unos nuevos.

 
TodoMonografías.com © 2006 - Términos y Condiciones - Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. Creative Commons License