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Estimación del Peso Corporal por medidas zoométricas Parte 1 - Monografía



 
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Carne de camélidos. Alpaca. Indices zoométricos. Rendimiento de carcasa



I. INTRODUCCIÓN



Los datos históricos de la alpaca están íntimamente ligados a la historia del Perú, específicamente a la época incaica, permitiéndonos conocer la existencia de ellos desde los primeros tiempos. Los siglos XI y XII fueron cuando la ganadería alpacuna alcanzó su más grande apogeo, dándose en ese entonces mas importancia a la fibra que a la carne.

Con la conquista española, en la colonia y en la república se acentuó la explotación de la alpaca como un animal para fibra, por su finura y fué desechado como productor de carne. Sin embargo, el consumo de carne de alpaca en las comunidades siempre se mantuvo.

Los estudios de la alpaca se han centrado en la producción de fibra, considerándolo como un animal rústico por el consumo de pastos duros y fibrosos que regulan su crecimiento dentario.
Las investigaciones han determinado que el afinamiento de la fibra por efectos de la altura y de la alimentación con pastos naturales es falso. Puede ser el resultado de un régimen nutricional pobre. La finura de la fibra también puede lograrse a través del proceso de selección, aun con una sobrealimentación que favorecería a un mayor incremento del peso corporal y por consiguiente a la producción de carne y a un mayor peso del vellón.

La producción de alpacas es una actividad de suma importancia socioeconómica para el Perú. La capacidad de su adaptación a las grandes alturas, a permitido utilizar estas áreas de pastos naturales, que de otra manera seria desperdiciada porque no es posible la explotación de otras especies, por las condiciones adversas asociadas con este ecosistema.

La alpaca, es un buen productor de carne en estas áreas, por lo que se hace necesario el estudio de su mejora genética como animal carnicero. Uno de los problemas en el campo, es la estimación del peso vivo de los animales, que se hace en forma muy rústica e inexacta, por lo que la estimación del peso corporal con base técnica y científica, mejorará la producción y otorgará un justiprecio para el criador alpaquero, lo que se hace impostergable.

En el Perú se han realizado pocos trabajos sobre la estimación del peso vivo en los animales domésticos y en los casos estudiados el perímetro toráxico ha sido considerado como la medida que más se ajusta para estimar el peso corporal. Se carece de información sobre si otras medidas corporales pueden predecir el peso de carcasa o incrementar la precisión de la estimación.

Por estas razones, se dio inicio al presente estudio para determinar la relación entre diez medidas Zoométricas: Perímetro toráxico (PT), Perímetro abdominal (PA), Ancho del Costillar (ANC), Longitud del cuerpo (LC), Ancho Toráxico (ANT), Ancho de la grupa (ANG), Altura a la cruz (AC), Altura toráxico (AT), Altura abdominal (AA), y Longitud de grupa (LG); con el peso corporal, peso de carcasa, rendimiento de carcasa.

Los objetivos del presente estudio, son: (1) Calcular las principales características productivas: carne y fibra de un rebaño de alpacas Huacaya; (2) Analizar las variaciones de las medidas zoométricas, en función a la edad dentaria y sexo, como medio para contribuir a la caracterización de la alpaca Huacaya en condiciones de Sierra Central; (3) Con las medidas Zoométricas, Peso corporal y Peso de carcasa, calcular sus correlaciones fenotípicas, y (4) A partir de las medidas zoométricas, establecer ecuaciones para estimar peso corporal clasificado por edad dentaria y sexo.


II. REVISIÓN BIBLIOGRAFICA



2.1. LOS CAMELIDOS AMERICANOS



2.1.1. ORIGEN Y EVOLUCION



Los camélidos americanos y los del viejo mundo se clasifican taxonómicamente en el orden Artiodactyla, suborden Tylópoda y familia Camelidae. Al nivel de tribu se dividen en Lamini y Camelini.

A nivel del genero en Lama y Vicugna para los del nuevo mundo y Camelus para los del viejo mundo (Wheeler, 1988).

Ambas tribus exhiben procesos básicos de rumia, pero se diferencian del suborden Pécora (rumiantes), por la morfología del estomago que presenta tres compartimientos.
Otras características diferenciales y únicas, son: ausencia de cuernos, presencia de caninos separados de los premolares por diastema, anatómicamente las piernas traseras les permite descansar sobre el vientre con las rodillas dobladas y los garrones hacia atrás, además la presencia de una almohadilla digital en lugar de cascos (Wheeler, 1988).
Ambas tribus se originaron en América del Norte, durante el Plioceno. Al final de éste periodo, hace tres millones de años, los Camelini migraron al Asia y los Lamini a América del Sur. (Wheeler, 1988).

Actualmente existen seis especies:



En el nuevo mundo:

Llama (Lama glama. Linnaeus, 1758)
Alpaca (Lama pacos Linnaeus, 1758 ó Vicugna pacos. Linnaeus, 1758)
Guanaco (Lama guanicoe. Müller, 1776)
y Vicuña (Lama vicugna. Molina, 1782. o Vicugna vicugna.(Molina), Miller, 1924).

En el viejo mundo:

Dromedario (Camelus dromedarius. Linneaus, 1758)
y el Bactriano (Camelus bactrianus. Linneaus, 1758)
(Wheeler, 1988).

Las formulas dentarias en los camélidos americanos son:



I1/3, C1/1, P1-2/1-2, M3/3 =28 -32 en adultos.
Id1/3, Cd1/1, Pd1-2/2-3 = 18 -22 en nonatos. (Wheeler, 1988).

Otras características comunes de los camélidos son la presencia de glándulas metatarsianas, labio leporino, organización social polígama, utilización de estercolero, ausencia de significante dimorfismo sexual y ovulación inducida con una sola cría.

Las cuatro especies del nuevo mundo tienen el mismo cariotipo, pudiendo cruzarse entre ellos y producir crías fértiles. Esta cualidad de estas especies, no han sido utilizados en la mejora genética (Flores, A. 2000).

2.1.2. PALEONTOLOGÍA Y EVOLUCION DE LAS FORMAS ANCESTRALES.



La tribu Lamini, representada por fósiles del genero Plianchenia, tuvo su origen en los grandes llanos de América del norte, hace de 9 a 11 millones de años.

Este genero dio origen a Alforjas (10 - 4.5 millones de años) (Harrison, 1979) y Hemiauchenia (10 - 0.1 millones de años) (Webb, 1974).

En esta misma zona geográfica, Alforjas y sus descendientes Camelops (4.5 - 0.1 millones de años) tuvieron una distribución netamente norteamericana (Harrison, 1979 y Webb, 1965 - 1974).

En contraste, algunos Hemiauchenia se desplazaron a América del Sur, al final del Plioceno o comienzo del Pleistoceno, hace aproximadamente 3 millones de años, para un millón de años después, dar orígen a los géneros Lama y Vicugna (Webb, 1974).

Al final del Pleistoceno, hace 10 a 12 mil años, Camelops y Hemiauchenia desaparecieron, quedando Lama y Vicugna como los únicos sobrevivientes de la tribu Lamini.

2.1.3. CLASIFICACION Y NOMENCLATURA DE LAS ESPECIES EXISTENTES.



Existe confusión en la literatura sobre la clasificación sistemática de los camélidos americanos.

A nivel de genero, muchos autores todavía utilizan incorrectamente Auchenia Illiger, 1811 (Wheeler, 1988), mientras otros ignoran Vicugna Miller, 1924. Algunos autores difícilmente aceptan Vicugna Miller 1924, porque en este genero existe una sola especie, Vicugna vicugna (Molina) Miller, 1924. Además, tiene el mismo cariotipo (2n = 70) que los otros camélidos americanos, pudiéndose cruzar y producir híbridos fértiles en las otras tres especies (Fernández, 1971).

La creación del genero Vicugna propuesta por Miller en 1924, esta basado en el estudio de un número muy limitado de incisivos del guanaco y vicuña, sin haber incluido muestras de llama, alpaca o híbridos.

Miller encontró que los incisivos de la vicuña exhibían características morfológicas excepcionales dentro de los ungulados, pues no forman raíces. Son de forma alongada, semejante a los roedores y el esmalte cubre solo la superficie labial. En cambio los incisivos del guanaco son de forma espatulada, con raíces cerradas y posee una corona cubierta de esmalte.

Es evidente que las características peculiares de los incisivos de la vicuña, justifican la creación de un nuevo genero.(Wheeler, 1984)
Desgraciadamente el estudio de Miller fue incompleto, pues al no considerar los incisivos de la llama y la alpaca, deja a estas especies junto con el guanaco en el género Lama; considerándose por tanto, que ambas especies son descendientes del guanaco.

Sin embargo los incisivos de la alpaca son semejantes a las de la vicuña y los de la llama se asemejan a las del guanaco, (Wheeler, 1984, 1988).

Basados en estas informaciones, la clasificación taxonómica de los 4 camélidos americanos, podría ser la siguiente:

Genero : Lama Cuvier, 1800
Lama guanicoe: Müller, 1776 o guanaco silvestre.
Lama glama. Linnaeus, 1758 o llama doméstica.
Genero Vicugna: (Molina) Miller, 1924.
Vicugna vicugna (Molina) Miller, 1924 o vicuña silvestre.
Vicugna pacos Linnaeus, 1758 o Lama pacos Linnaeus, 1758. o alpaca domestica.

Se requiere de estudios morfológicos y bioquímicos adicionales para darle validez a esta clasificación; pero, los restos ósteoarqueológicos procedentes de sitios ocupados hace 6 mil años, cuando se inicia la domesticación, aportan evidencias de que la alpaca es la vicuña domesticada, y la llama el guanaco domesticado. (Wheeler, 1984 y 1988)


2.1.4. LA ALPACA



(Vicugna pacos, Linnaeus, 1758 o Lama pacos, Linnaeus 1758)
De los camélidos domésticos es la especie más pequeña en ciertos aspectos morfológicos y organización social, se asemeja en extremo a su probable antecesor, la vicuña.


A. Distribución y Ecología.



La domesticación de la alpaca fue hace 6 mil años en las punas centrales del Perú. (Wheeler, 1984, 1988). Su crianza se desarrolló en los valles interandinos, hace aproximadamente 3,800 años, según evidencias procedentes de sitios arqueológicos de Kotosh, Huanuco (Wing, 1972) y Cajamarca (Shimada, 1985).

Es probable también que se haya extendido hacia la costa norte (Shimada y Shimada, 1985) y costa sur del Perú (Wheeler 1988) hace 900 a 1000 años.

A consecuencia de la invasión española, las alpacas fueron diezmadas y desplazadas de la costa y valles interandinos, hacia los alto andes, donde se encuentran hasta hoy. (Flores, 1988)

Actualmente están distribuidos desde Cajamarca en el Perú, hasta el lago Poopo en Bolivia, pudiéndose encontrar en pequeñas cantidades en el norte de Chile y noroeste de Argentina.

B. Fenotipos



Por un periodo de aproximadamente de 3 mil años (Wheeler, 1984), la alpaca fue seleccionada para producir fibra, dando origen a los fenotipos Huacaya y Suri.

En el incanato, dado el extremo control ejercido sobre la reproducción es probable que estos tipos sean la herencia de razas antiguas que han perdido su integridad a consecuencia de la conquista española. (Murra, 1975)

El 90% de la población de alpacas están constituidos por Huacayas, que se caracterizan por un abundante crecimiento de fibra que los cubre el cuerpo, piernas, cuello, frente y mejilla de la cara, formando un copete que les cubre los ojos. La cara y pata están cubiertas por pelos cortos. La fibra es rizada, dando al animal una apariencia esponjosa semejante al ovino Corriedale. El crecimiento anual de la fibra es de 9 a 12 cms. De longitud con una densidad folicular promedio de 15,93 por mm2. (Villarroel, 1963)

En cambio la fibra de la Suri es ligeramente ondulada, más sedosa, lacia y de mayor crecimiento longitudinal (11 a 20 cms), con una densidad folicular promedio de 17,29 por mm2. La distribución corporal de la fibra en el cuerpo de la Suri es la misma que en la Huacaya, pero debido a su estructura, desde la línea media cae a ambos lados del cuerpo, dando la apariencia de un ovino Lincoln. (Villarroel, 1963)

C. Población.



El 89 % de la población de Alpacas en el mundo, están localizados en el Perú y el 10 % en Bolivia. Durante los últimos años, la población de alpacas ha sufrido altibajos considerables, disminuyendo de 3 293,000 (1967) a 2 510,912 (1986) e incrementándose a 2 720,995 (1993).

CUADRO 1. Población de alpacas por departamentos.



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Fuente: III Censo Nacional Agropecuario. 1994



D. Características generales.



En los rebaños compuestos por machos y hembras, los primeros tratan de establecer dominio sobre las segundas, demostrando así el típico comportamiento polígamo territorial de la vicuña (Fernández Baca y Novoa 1968). En general, los sistemas de crianza de alpacas empleados en las áreas alto andinas, están diseñados para modificar su comportamiento.

La alpaca tiene un periodo de gestación que varia de 342 a 345 días y el peso de las crías al nacer también varia de 6 a 7 kilos (Novoa, 1991).

En su alimentación, la alpaca escoge las especies y partes de la planta más suculenta y tiene preferencia por las herbáceas. Durante la estación seca el consumo de gramíneas cortas representan del 29 al 38% de su alimentación y el de las herbáceos el 35% (San Martín, 1991).

La mortalidad anual de crías puede llegar a 70% durante los primeros meses de vida. La gran parte de estas muertes están asociados a los brotes de enterotoxemia causado por el Clostridium perfringens tipo A. (Ramírez, 1991) Los brotes epizoóticos de esta enfermedad dependen de la existencia de condiciones medioambientales que faciliten la esporulación de la bacteria. En los andes, estos brotes están asociados al uso de corrales sucios durante la época lluviosa, que coinciden con la parición.

La información obtenida del estudio de la fauna en Telarmachay (170 Kms. al nor-este de Lima, Departamento de Junín), indican que enfermedades como la enterotoxemia se han originado y evolucionado como parte del proceso de domesticación de la alpaca, hace 6 mil años. (Wheeler, 1991)


2.1.5. PESO CORPORAL.



Entre los principales productos que se obtiene de la alpaca, la carne tiene especial importancia (Flores J., A. 1988).

El poblador alto andino tiene como única Fuente proteínica confiable para su alimentación, la carne de los camélidos; porque los ovinos y vacunos no tienen posibilidad de explotarse económicamente a mas de 4,000 m.s.n.m.

No se conoce efectivamente la cantidad de carne fresca o charqui que se obtiene anualmente de la saca de estos animales. Las cifras que registran las entidades del estado son aproximaciones únicamente; necesitándose aunar esfuerzos para conocer como este recurso beneficia a la economía del campesino.

A. Producción de carne.



La carne de los camélidos se produce y consume en América del Sur, desde tiempos inmemoriales. El Cuadro 2, nos muestra la composición de las carnes de diferentes especies. La alpaca tiene 71.8% de agua, 21.8% de proteína, 4,13 de grasa y 1.3% de cenizas (Téllez, 1988).


CUADRO 2. Composición química de las carnes. (Porcentaje)



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Fuente: Producción y mercadeo de carne de Llama y Alpaca. (Téllez, 1988)



Las investigaciones de Belón y Clavo, (1968) encontraron que la proteína alcanza en promedio 20,3% la del agua 75.8%, la grasa a 1,33% y la de cenizas a 1,09%. No se encontró diferencias importantes para raza, sexo y edad para las características mencionadas.


B. Desarrollo corporal.



Bustinza et al., (1985), indican que la alpaca desarrolla aceleradamente hasta los 29 meses de edad, para luego hacerlo lentamente hasta los 40 meses.

La cría nace con 9 Kg. Crece rápidamente y al destete (8-9 meses) alcanza 29 Kg. Este peso aumenta hasta 54 Kg. a la edad de 3 años. A partir de esta edad los incrementos son menores, hasta la edad de 6 años, momento en que pesan 65 Kg. En casos aislados, se ha informado que reproductores machos y adultos pueden llegar a 72 Kg. (Avila y Rojas, 1979)

Sato et al., (1987) mencionan que las alpacas hembras alcanzan su máximo desarrollo a los seis años de edad y la evolución de peso corporal es independiente del sexo y variedad.

En otro estudio realizado por Bustinza et al., (1988), informa que el 50% del peso vivo máximo que alcanzan las alpacas, se produce a los nueve meses de edad, el 28% el segundo año, el 17% el tercer año y el resto durante los dos años siguientes. A partir de los 13 años se produce un descenso lento.

C. Factores que influyen sobre el desarrollo corporal.



Bustinza et al., (1988), también estudió sobre los factores que tienen influencia sobre el peso corporal y pudieron observar que hasta el año de edad no existe diferencia marcada entre sexos; pero, al año y medio se nota que los machos pesan mas que las hembras, inclusive los castrados. A los dos años se mantiene esta diferencia y a la edad adulta, los machos pesan mas que las hembras.

Al estudiarse el color del vellón y su influencia sobre el peso vivo de las alpacas, se determino que el primer año de vida los animales de colores pesaban mas que los blancos, el segundo año no hay diferencias, y a la edad adulta, los blancos pesan mas que los de color (Calderón y Fernández Baca 1972; Gamarra et al., 1986).

Otro factor observado fue las condiciones ecológicas y se pudo determinar que en las mejores condiciones ambientales, el desarrollo corporal fue mayor. (Flores et al., 1986)

Finalmente, el nivel tecnológico también tuvo influencia positiva sobre el mayor peso vivo promedio (Bryant et al., 1989).

En el CUADRO 3 se presentan los promedios de pesos vivos, vellón y longitud de mecha en alpacas Huacaya hasta la edad de 12 años, en el departamento de Puno. (Condorena, 1985)

CUADRO 3. Promedios de pesos vivos, vellón y longitud de mecha en alpacas Huacaya, hasta los 12 años de edad.



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Fuente: Condorena (1985).



D. Destino de los animales de saca



En las comunidades campesinas, las ventas los realiza el jefe de familia; pero, la que selecciona los animales es la esposa, como responsable del manejo y conocedora del hato.

Durante el año puede ejecutarse una saca normal y otra forzada. La normal se realiza al final de las lluvias (marzo a julio) coincidiendo con el inicio de la escasez de pastos y cuando los animales se encuentran en buena condición de carnes. En estas sacas, las mejores alpacas se venden en pie y al mejor precio, y el resto se beneficia para ofrecerlos como carne fresca o elaborar charqui. Las sacas forzadas se realizan en cualquier época del año, para solucionar las necesidades de la familia (Téllez, 1996).

La carne seca o charqui se destina para el trueque o autoconsumo (Casaverde, 1988; Mamani, 1988).

En las empresas organizadas también se programan las sacas normales, las forzadas y previa licitación. La normal se realiza inmediatamente después de la esquila, en los meses de diciembre con la finalidad de disponer de canchas descansadas para la parición que justamente se inicia en estos meses. La forzada se produce durante el inicio de la época seca o cualquier mes del año, cuando la empresa requiere de ingresos económicos urgentes. Las ventas se realizan en pie o beneficiado, dependiendo del acuerdo suscitado entre el productor y el comprador (Santiago, 1999).

2.1.6. RENDIMIENTO DE CARCASA



En alpacas el rendimiento promedio de la carcasa es superior al 50%. Factores como la edad y el peso corporal parecen influir sobre el rendimiento de carcasa, aunque la información al respecto es escasa (Téllez, 1996).

Bustinza et al., (1975) estudiaron 150 alpacas Huacaya de 2 a 6 años de edad (50 machos enteros, 50 machos castrados y 50 hembras), encontraron que los machos enteros de 4 años de edad tenían el mas alto rendimiento de carcasa; pero en machos castrados y hembras, esto ocurría cuando tenían 3 años de edad.

Los rendimientos de carcasa de acuerdo al sexo, edad y estado fisiológico, oscilan entre 43 y 60%, con un promedio cercano al 56% en alpacas criadas en praderas y engordadas intensivamente durante 8 semanas en la costa central del Perú (Soto, 1989).

Calderón y Fernández Baca (1972) trabajando con Huacaya y Suri no encontraron diferencia significativa en cuanto al rendimiento de carcasa.

El rendimiento porcentual de carne es mayor que en otras especies. Tiene cifras menores a los 2 y 6 años (56.2%) y cifras altas a las edades de 3 y 4 años (59.5%) (Avila y Rojas, 1979).

Tapia (1965), trabajando con hembras adultas de descarte encontró un rendimiento de carcasa de 53.5%. De igual manera Téllez (1988) trabajando con hembras y machos adultos de deshecho y carcasas con 24 horas de oreo, encontró un rendimiento de 54.0%.

Debemos mencionar también las investigaciones de Ampuero y Alarcón (1988), quienes trabajando con machos de 1.5 y 1.6 años de edad, encontraron rendimientos de carcasa de 52,9 y 51,5% respectivamente.

A. Comercialización.


En las comunidades campesinas alto andinas, la venta de la carne puede hacerse directamente del productor al consumidor. También el comunero puede venderle a los comerciantes rescatistas; estos, efectúan la compra al contado o pueden dar adelantos en dinero o productos alimenticios, cuando los productores solicitan en casos de emergencia (Tenicela, 1988).

Si se trata de ganado en pie, el rescatista forma el precio de acuerdo a la oferta y la demanda presente. Si es carne fresca, clasifica la carcasa en primera, segunda y tercera. El precio varia de 15 a 30% entre una y otra calidad.

En las empresas organizadas, las ventas tanto de ganado en pie como carne se hacen por licitación y se otorga la buena pro, a quien ofrece mayor precio.

Actualmente, las carcasas obtenidas en los camales se clasifican en primera, segunda y tercera, de acuerdo a la apariencia.
En cambio, los intermediarios clasifican en primeras o “riñón tapado” (gorda, color claro y buen aspecto sanitario) segunda o “medio riñón” (regularmente gorda, buen color y aspecto sanitario) y tercera (flaca, aspecto gelatinoso, color oscuro y aspecto sanitario dudoso) (Tenicela, 1988).

Existen varias propuestas para clasificar la carne de alpacas, llamas e híbridos (ITINTEC, 1977; Reglamento tecnológico de carnes, D.S. 22-95-AG ).

Un sistema de comercialización y fijación de precios, de acuerdo a la calidad de carcasa, podría constituirse en una valiosa herramienta para estimular la crianza de camélidos (Turin, 1998).

Cuando la alpacas son beneficiados en los camales, las vísceras, patas y cabeza se venden como menudencia en un solo conjunto. Los cueros se venden por unidad, esquilados o sin esquilar (Tenicela, 1988).

2.1.7. FIBRA DE ALPACA



Hasta la Reforma Agraria que se inicio con el D.L.17716 (24-06-69), en el país se había desarrollado una crianza mejorada, en una minoría de alpacas, las que fueron expropiadas o adjudicadas a los campesinos, agrupados en empresas colectivas, como: SAIS, Cooperativas Agrarias de Producción, etc., muchas de las cuales se han desintegrado y unas cuantas se encuentran en un proceso lento decaimiento.

En el país, el 90% de camélidos americanos está representado por alpacas y llamas, y mayormente se encuentran en manos de comunidades campesinas, donde los criadores solo subsisten; constituyendo estas especies Fuentes de trabajo para un considerable sector de la población alto andina y donde la producción primaria y la utilización de la fibra merecen la asistencia técnica de las instituciones del estado; de lo contrario, la decadencia en el que se encuentran se agravará.


A. Producción de fibra



El Perú produce aproximadamente 3,000 TM de fibra bruta de alpaca, la mayor producción del mundo, sin embargo, los criadores no se benefician de buenos precios, que dependen de un sistema de comercialización que tienen muchos intermediarios.

La producción de fibra se inicia con la esquila que puede ser muy rudimentaria con cuchillo, vidrio, etc; o con esquiladoras. Se realiza entre octubre - diciembre o de enero - abril.

B. Comercialización



En el caso de los criadores alpaqueros, se inicia con los rescatistas o compradores que van a las comunidades y termina en las empresas que las exportan.

El valor depende del color, la finura, el brillo, suavidad y longitud en cm. Se prefiere el color blanco y finura hasta 28 micras. Los que no pueden ser comercializados se utiliza artesanalmente combinado con la fibra de llama.

2.1.8. REPRODUCCIÓN



La reproducción sexual requiere que las hembras y machos, sean sanos, capaces de producir descendencia viable. Es el punto de partida de la producción de carne. Por ello es importante conocer los factores que inciden en una reproducción eficiente.


A. Estación sexual.


La parición coincide con la estación lluviosa (diciembre - marzo), con buena disponibilidad de alimento y temperatura medio ambiental (Fernández Baca y col, 1972). También observaron que la conducta sexual fue similar a lo largo del año; pero la taza ovulatoria disminuyó a partir de agosto, principalmente en hembras vírgenes probablemente debido a una menor disponibilidad de forrajes.

Donde las hembras se mantienen con los machos durante todo el año, la parición se circunscribe a la estación lluviosa y considerando la gestación de alpacas (342 - 345 días), los servicios son restringidos a dicha estación. Los estudios también han demostrado que la asociación continua entre hembras y machos por más 15 días, ejerce un efecto inhibidor sobre la actividad sexual de los machos. (Fernández Baca et al., 1962).


B. Celo y ovulación



La alpaca no tiene celo cíclico como otras especies. Por ejemplo, las ovejas muestran periodos de celo cada 16.5 días (de 24 a 48 horas de duración), la alpaca exhibe celo continuo.

En efecto, las hembras permanecen receptivas al macho con periodos cortos de no-aceptación no mayores a 48 horas.

La ovulación es inducida y ocurre 26 horas post cópula San Martín y Col (1968). También pude ser inducida mediante inyecciones de HCG, DLH de factores de liberación de gonadotropinas (GnRH) (Sumar y Bravo, 1981).

En la alpaca continúa el celo después de la cópula por un período variable. Aunque no se tiene una interpretación clara de esta conducta, es probable que las hembras que fallan en ovular inicialmente, continúan en celo hasta recibir el estímulo capaz de inducir la ovulación; por otro lado, una vez ocurrida la ruptura folicular, la hembra permanece en celo mientras transcurra un tiempo (de 4 a 5 días) necesarios para que el cuerpo lúteo inicie su actividad secretora.

En las hembras preñadas, el tamaño y la activad del cuerpo lúteo alcanzado el día 8 permanecen estables. (Fernández Baca y col, 1970)


C. Pubertad.



En la mayoría de las explotaciones, las hembras son empadradas a los 2 años de edad y la tasa media de natalidad es alrededor del 50%; solo la mitad tienen la primera cría a los 3 años de edad y el resto a los 4 años o más.

Varios estudios han demostrado que la alpaca al año de edad muestra una conducta sexual similar observada en hembras de 2 o más años de edad (Fernández Baca 1971, Novoa et al., 1972). Estos resultados en condiciones prácticas demuestran la pérdida innecesaria del potencial reproductivo en aquellas explotaciones alpaqueras que esperan 2 años de edad para empadrar a sus animales y en consecuencia una cría adicional.

En otras especies domésticas, la pubertad está relacionada más con el peso corporal que con la edad. Los niveles nutricionales modifican la edad de la pubertad, adelantándola o retrasándola según la disponibilidad alimenticia. Las investigaciones han comprobado que las hembras que alcanzan el 60% (33 Kg.) de su peso adulto se reproducen sin problemas.

En los machos la pubertad es más tardía. De 200 machos observados al año, 2 años y 3 años, se encontró 16, 50 y 100% de individuos sin adherencia pene prepucial (Condorena, 1985), condición esencial para la función reproductiva.

Estos resultados nos indican el potencial que existe para elevar la eficiencia reproductiva y consecuentemente la producción de carne, mejorando el nivel nutricional de los animales en crecimiento o mediante selección por peso corporal.


D. Gestación


La actividad ovulatoria de ambos ovarios es similar; pero la implantación de los embriones es en el cuerno uterino izquierdo.

El número de preñeces con cuerpo lúteo en el ovario izquierdo, no difiere de aquellos con cuerpo lúteo en el ovario derecho, lo que parece indicar que, las pérdidas embrionarias por efecto de la migración de derecha a izquierdo no son importantes.
Existe evidencias de que la actividad lúteolítica del cuerno derecho tiene acción local, mientras que el cuerno izquierdo tiene acción local y sistémico, es decir, actúa sobre el ovario derecho. Esto indicaría que el embrión procedente del ovario derecho deben migrar al izquierdo para sobrevivir (Fernández Baca et al., 1970) El 50% de los embriones sobreviven después de 30 días de gestación, sin embargo; las hembras que fallaron en producir un feto viable pueden preñar y llegar a buen término la gestación, si son nuevamente servidas. Ello puede elevar la natalidad de 50 a 90%.


E. Parto y puerperio



El parto en alpacas solo ocurre de las 05:00 horas hasta las 14:00 horas (Bustinza et al., 1970). Se desconoce el mecanismo que estimula a los animales a parir dentro de este horario, así mismo, los mecanismos maternos que lo controlan.

A 4,200 m.s.n.m. las temperaturas nocturnas descienden bajo cero; en cambio, en horas indicadas líneas arriba, la temperatura es mas abrigada y la precipitación pluvial es menor.

Las hembras presentan celo inmediatamente después del parto, pero, la ovulación ocurre a partir del décimo día, completándose la involución uterina 20 días después del parto. (Sumar et al., 1972); Durante este proceso nunca se observa descarga uterina.





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